Balta Anay
Es la plataforma de academia, que fomenta el pensamiento crítico y la libre emisión del pensamiento.
Formado por investigadores y académicos. Que están comprometidos con la excelencia y el análisis crítico de la realidad social.
Creemos en Dios Trino, en su Santa Predestinación conforme a su Voluntad, Justicia, Amor, Gracia y Presciencia.
De estilo clásico y libertario, creemos en que la libertad del hombre es la base de su desarrollo. Haciéndose valer por su potencial crítico, decisivo y creativo para pensar, crear espiritual y materialmente.
De esta manera, la la libertad no es más que la ausencia de coacción arbitraria de terceros. Que influye en la capacidad de decisión, de pensamiento y de creatividad de la persona; coacción que rechazamos contundentemente.
Por tanto declaramos nuestros valores: Dios, Libertad y solidaridad.
Nuestra marca
Nos representa el color azul oscuro, por la confianza y nuestra credibilidad. El color blanco, representa nuestra ecuanimidad; conformado de una letra b, el inicial de Balta; con la frase "Te conocí" del texto bíblico en Jeremías 1:5 (Predestinación)
Declaración de principios
Dios
Creemos en Dios Trino; Padre, Hijo y Espíritu Santo.
En todo Dios está presente (Omnipresencia) Y nos conoce a cada uno antes de que fuésemos (Predestinación) "Te conocí Jeremías 1:5". Y sabe qué fue, qué es y cómo será de este mundo (Presciencia). De esta manera, nos encontró y su espíritu nos conmueve a que creamos y que por fe, somos salvos en Cristo Jesús por la gracia de Dios, no por nuestras obras. Siendo Él nuestro SEÑOR y SALVADOR.
Libertad
Creemos en la libertad del hombre.
El hombre es libre, Dios lo hizo libre. La libertad genuina consiste en hacer lo que se debe hacer. De esta manera, vivir en libertad es no soportar la coacción arbitraria de terceros. Entonces el hombre es libre de pensar, actuar y crear responsablemente. Disfrutando lo que produce, lo que piensa y lo que ama, soportando al mismo tiempo lo que hace mal.
Solidaridad
Nuestra obligación moral y ética.
Siendo el hombre libre para elegir, tiene la obligación moral de formar a su familia, protegerla y cuidarla; encaminado a desarrollar su máximo potencial y a encontrar su vocación. Sin embargo, como entes creados por Dios, el hombre tiene la obligación moral y ética de apoyar al prójimo con sus propios recursos económicos, intelectuales, espiritual o material o de cualquier otra forma a quien cree merecerlo o a quien puede apoyar. Rechazando de esta manera la coacción arbitraria estatal para redistribuir lo que los demás no generaron.